
A pesar de los fuertes vientos y las aguas agitadas, Scott Holt, de 32 años, pudo llegar desde Nueva Jersey hacia Manhattan en 30 minutos. Llevaba puesto un traje de negocios y su maletín habitual.
"Solo estaba tratando de llegar a mi reunión de trabajo, y no quería pagar el peaje. Estoy corte de dinero, por suerte tenía una tabla. la agarré, me puse de pie y me fui", explicó Holt a medios locales."No pensé que fuera una mala idea hasta que estuve a mitad de camino. Luego llegué al medio, y se puso bastante agitado con las estelas saliendo de todas direcciones".
Los viajeros que paseaban en un ferry no podían creer lo que veían un jueves por la mañana. Algunas personas se rieron de la situación; otros simplemente se quedaron atónitos.
"Realmente no sabía hacia dónde iba. Estaba tratando de llegar a un punto en el que pudiera subir y bajar rápidamente, y luego la corriente comenzó a aumentar", agregó.
El intrépido paddleboarder dijo que llegó a la reunión a tiempo pero con los zapatos empapados. Pero antes, cuando apenas tocó tierra firme, tuvo un altercado con la policía.